2010
06.11

Este es un texto que se ha difundido mucho sobre la red, aunque poco se ha hablado sobre él en la televisión o en los periódicos. Probablemente varios de ustedes ya lo han leído, pero creo que no hay mejor contexto que estas fechas mundialistas para recordarlo.

El discurso es de Carolina Aranda Cruz, que en 2007, cuando lo pronunció, tenía 10 años. A continuación se los transcribo:

A las personas de hoy casi no les interesa la ciencia; les interesa más el fútbol. Los periódicos pocas veces tienen notas de ciencia y la radio y la televisión casi nunca. Sólo publican cuando ocurre algo que no pueden ocultar, como cuando llegó a la luna Neil Armstrong.

Todos los días aparecen notas de fútbol, entrevistas con jugadores y hasta nos cuentan chismes de su vida: que si Galilea Montijo fue novia de Cuauhtémoc Blanco… pero no toman en cuenta que tenemos derecho a estar bien informados sobre ciencia. Y así como sabemos tanto de fútbol sabemos tan poco y tan mal de nuestros científicos que da pena. Ese es el caso de Guillermo Haro. Guillermo Haro, astrónomo mexicano, descubrió cometas y muchos cuerpos celestes y no cuenta siquiera con una biografía.

He visitado nueve grandes librerías y ninguna tiene nada sobre él. ¿Por qué apoyar más a los futbolistas que a los científicos? ¿Son mejores personas? ¿Producen mayor riqueza? ¿Nos divierten más? No creo: gracias a los científicos también nos divertimos, ellos inventaron las computadoras, Los iPod, los simuladores.

Además, salvo en algunos casos, los jugadores de fútbol nos hacen ver muy mal mundialmente y nuestros científicos, que nadie apoya no. Estoy segura que México es de los países que tienen algunos de los mejores científicos. Además nos hacen quedar muy bien. Son como los atletas paralímpicos que, sin apoyo, ganan medallas.

¿Por qué no apoyar una educación de excelencia? Tenemos derecho a ella. ¿Alguno de ustedes conoce a Guillermo Haro? Supongo que muy pocos. Y los que no, no tienen la culpa: cuando nuestro equipo de fútbol gana partidos de poca importancia hasta el Presidente los felicita y los entrevistan en todos lados. Cuando Guillermo Haro descubrió varias estrellas rojas y azules sólo lo felicitaron otros científicos.

Gracias a la ciencia calentamos en unos segundos la comida en el microondas, gracias a la ciencia nuestras madres no se pasan la vida lavando pañales. Estos inventos son resultado de las misiones al espacio. Por los científicos nuestra ropa es ligera y abrigadora. Por ellos podemos leer aunque se oculte el Sol o ver a cientos de kilómetros un partido de fútbol.

¿Les gusta la televisión a colores? Yo nunca conocí una en blanco y negro, y la televisión a colores fue invento del mexicano Guillermo González Camarena. Gracias a los científicos mexicanos podemos ver mejor las estrellas pues aquí se fabrican los mejores lentes de astronomía.

Hace un año el Instituto de Astronomía de la UNAM envió a las Islas Canarias un instrumento de precisión para el que será el observatorio más importante del mundo. Tiene nueve lentes y 270 piezas.

Y mirar astros nos debe importar porque somos, como escribió Carl Sagan, “polvo de estrellas”, de allí venimos. Países desarrollados como Alemania, Estados Unidos y Japón invierten mucho apoyo en ciencia. México cada vez invierte menos, y pese a ello contamos con grandes científicos como Guillermo Haro, que vivió y murió siendo un desconocido.

El premio Nóbel de Química, Mario Molina nació en México, pero se tuvo que ir a Estados Unidos. Por desgracia no es el único caso. Muchos jóvenes científicos hacen lo mismo.

¿No podría nuestro gobierno invertir más en educación? Tenemos derecho a una educación de excelencia.

Me da pena que nuestro gobierno y nuestros empresarios inviertan tanto en fútbol y seamos tan malos. Me da pena que inviertan tan poco en ciencia y seamos tan buenos. Tenemos la mejor Universidad de Hispanoamérica según el periódico Time y cada vez le damos menos recursos a la UNAM. ¿Por qué no apoyar a lo que ya da resultados? Un País que no invierte en ciencia y educación siempre será un País pobre ¿Queremos un México pobre? ¿Seguiremos dejando que nuestros Mario Molina se vayan a otros países?

Pobre México nuestro tan cerca del fútbol y tan lejos de la ciencia.

Espero que este año del bicentenario de la independencia y el centenario de la revolución mexicanas sirva como reflexión para atender las cosas que de verdad importan. Ojalá que este sea recordado como un año de la ciencia y la cultura, y no como el año del mundial, en el que por cierto, nuestra selección volverá a fracasar.

2010
05.21

La vida artificial todavía está lejos de conseguirse. Pero los primeros pasos ya están dados

El día de ayer, 20 de mayo de 2010, se publicó en la reconocida revista Science un artículo titulado “Creation of a Bacterial Cell Controlled by a Chemically Synthesized Genome” (Creación de una célula bacteriana controlada por un genoma químicamente sintetizado). El artículo ha creado un gran revuelo, ya que diversos medios han reportado que se ha creado vida artificial. Es por ello que es importante que, antes de que nos espantemos o nos emocionemos porque el ser humano ha “creado vida”, debemos entender realmente qué es lo que se hizo y qué impacto tiene , lejos del sensacionalismo típico de las revistas y los periódicos.

El reporte fue publicado por el grupo del ya famoso científico Craig Venter. Venter lleva ya bastantes años en el área de la biología sintética, la rama de la ciencia que combina la ingeniería con la genética en la busca de nuevas formas de manipular y utilizar la vida. La historia comenzó hace 15 años con la secuenciación del mycoplasma M. genitallum, el organismo con el genoma más pequeño capaz de replicarse por sí mismo. Venter trabajó con este organismo por mucho tiempo hasta que el año pasado reportó, también dando mucho de qué hablar, que fue capaz de transferir el genoma de M. genitallum a otro tipo de mycoplasma muy cercano. Esta tecnología sirve como base de lo que Venter llama “creación de nuevas especies” ya que permite el funcionamiento del genoma de una especie, que contiene todas las instrucciones para la vida, en el “cascarón” de otra especie muy relacionada.

Esta vez Venter y su grupo llevaron el concepto un paso más allá, ya que lograron transferir de forma exitosa un genoma sintético, es decir, un genoma “armado” en el laboratorio, y generaron un organismo capaz de replicarse por sí mismo. Es importante mencionar que el genoma es sintético en el sentido de que fue armado en el laboratorio, pero su secuencia, el set de instrucciones necesarias para generar la vida, no fue diseñada por el hombre. Pero veamos con más detalle en qué consistió la investigación.

El grupo de Venter ya había determinado que de los 485 genes de M. genitallum, sólo alrededor de 380 eran indispensables para que la bacteria sobreviviera por sus propios medios. Basados en la secuencia ya conocida de dichos genes, el grupo de Venter sintetizó miles de pequeños fragmentos, que luego fue ensamblando en secuencias cada vez más grandes hasta lograr un genoma sintético de alrededor de 1 millón de bases o “letras”. Aunque un 1 millón de bases suene impresionante, en realidad es un genoma pequeñísimo. El genoma humano es 3,000 veces más grande, sólo por poner un ejemplo. Pero lo verdaderamente impactante del estudio fue que al transferir este genoma ensamblado en el laboratorio a M. capricolum, el otro mycoplasma, obtuvieron una bacteria capaz de replicarse con las instrucciones del “genoma sintético”.

Entonces, para pensarlo de forma ilustrativa imaginemos que el genoma de M. genitallum es un libro muy simple, un libro de kinder. Lo que logró el grupo de Venter fue tomar ese libro de kinder, resumirlo lo más posible, transcribirlo a mano, y ponerle el empastado de otro libro que ya existía. En ningún momento crearon vida en el sentido estricto del término. La célula generada no es “vida artificial” porque las instrucciones que se le dieron para funcionar se copiaron de un organismo pre-existente. El estudio, que si bien es un gran avance en cuanto a cuestiones técnicas, no aporta ningún concepto novedoso. Mas bien pone de manifiesto que si armamos de forma adecuada las instrucciones que ya existen en la naturaleza, éstas pueden funcionar apropiadamente.

Ahora bien, esto es sólo el inicio de un campo que está sufriendo rápidas revoluciones. No olvidemos que apenas hace 15 años se estaban secuenciando los primeros genomas. Ahora estamos comenzando a sintetizarlos. No sería tan descabellado pensar que tal vez dentro de otros 15 años podremos sintetizar, siguiendo con la analogía, un Quijote de la Mancha.

Pero a todo esto ¿para qué querría alguien hacer un genoma sintético? Pues bien, uno de los objetivos de Venter es generar microorganismos capaces de producir biocombustible de una forma eficiente y muy rentable, más allá de lo que cualquier “organismo natural” podría llegar a generar. Si pensamos un poco, las posibilidades podrían ser infinitas. Por poner sólo un ejemplo los organismos “diseñados a la medida” podría ser tremendamente útiles en la generación de compuestos dentro de la industria químico-farmaceútica.

Pero no debemos olvidar que esto apenas es el comienzo y todavía estamos lejos de poder diseñar, de forma completamente novedosa y sin precedente en la naturaleza, un genoma funcional, uno que no sea la copia de algo que ya existe. Aunque ya hay cientos de investigadores trabajando en ello, hay un largo trecho entre poder copiar el libro y escribir uno nuevo. Se dice que por cada página que un buen escritor escribe, tuvo antes que haber leído mil y tal vez lo mismo aplique en la biología sintética: se necesita mucha más experiencia en la síntesis de genomas y una gran cantidad de estudios de los mecanismos básicos que mantienen viva a una célula antes de poder crear una.

Como toda nueva tecnología, la biología sintética tiene el potencial de convertirse en una fuente de bienestar o de tragedias para la humanidad. Y muy posiblemente, como toda tecnología, tenga un poco de ambas. Lo que nunca debemos perder de vista es que los avances de este campo se deben hacer con particular cuidado. Sintetizar genomas pre-existentes es hasta cierto punto inofensivo, pero realizar nuevos diseños debe hacerse con extrema precaución. Los entes biológicos son extremadamente complejos. A partir de unas cuantas instrucciones simples, pueden surgir comportamientos inesperados, lo que se conoce como fenómenos emergentes. Un “bug” en el genoma de un organismo artificial podría llegar a ser impredecible y desastrozo.

Ya por último me despido de ustedes con una reflexión. No es el momento de discutir si debemos sintetizar vida o no. Podemos estar seguros de que tarde o temprano, a pesar de los riesgos, alguien lo logrará. Mejor preocupémonos por estar preparados para que cuando esto suceda se haga con ética y responsabilidad. Y si la historia de la biología de los últimos 20 años nos dice algo, es posible que la creación de verdadera vida sintética esté más cerca de lo que muchos nos imaginamos.

Para saber más:

El artículo oginal (en inglés).

La noticia en nature (también en inglés).

Lo que opinan 8 expertos del tema (así es, en inglés).

2010
03.11

Un jueves como hoy, hace 6 años, la mañana transcurría de forma normal. Las personas tomaron su tren para ir al trabajo, la escuela, a visitar a un amigo, qué se yo. Pero ese día no fue normal. Ese día el odio y la crueldad acabaron instantáneamente con cientos de vidas, cientos de sueños y dejaron un vacío imposible de llenar.

El día de hoy, en el aniversario de los atentados del 11 de Marzo en España, les traigo esta bella canción de la Oreja de Van Gogh. Espero que sea de su agrado y que los jueves como aquel nunca se repitan.

A todas las personas que perdieron la vida ese terrible día, In memoriam

La Oreja de Van Gogh – Jueves

“Jueves”. La Oreja de Van Gogh

Si fuera más guapa y un poco más lista
Si fuera especial, si fuera de revista
Tendría el valor de cruzar el vagón
Y preguntarte quién eres.

Te sientas en frente y ni te imaginas
Que llevo por ti mi falta más bonita.
Y al verte lanzar un bostezo al cristal
Se inundan mis pupilas.

De pronto me miras, te miro y suspiras
Yo cierro los ojos, tú apartas la vista
Apenas respiro me hago pequeñita
Y me pongo a temblar

Y así pasan los días, de lunes a viernes
Como las golondrinas del poema de Bécquer
De estación a estación enfrente tú y yo
Va y viene el silencio.

De pronto me miras, te miro y suspiras
Yo cierro los ojos, tú apartas la vista
Apenas respiro, me hago pequeñita
Y me pongo a temblar.

Y entonces ocurre, despiertan mis labios
Pronuncian tu nombre tartamudeando.
Supongo que piensas que chica más tonta
Y me quiero morir.

Pero el tiempo se para y te acercas diciendo
Yo no te conozco y ya te echaba de menos.
Cada mañana rechazo el directo
Y elijo este tren.

Y ya estamos llegando, mi vida ha cambiado
Un día especial este once de marzo.
Me tomas la mano, llegamos a un túnel
Que apaga la luz.

Te encuentro la cara, gracias a mis manos.
Me vuelvo valiente y te beso en los labios.
Dices que me quieres y yo te regalo
El último soplo de mi corazón.

Nota importante: Los derechos de autor de las canciones aquí presentadas (tanto la letra como el audio) no son propiedad de este blog. Dicho material es publicado sólo con fines de difusión.

2010
02.28
PacBio RS. Foto: businesswire. Los derechos de esta imagen son de su respectivo autor y se reproduce sólo con fines educativos

Secuenciador de ADN PacBio RS. Foto: businesswire

Hace no mucho tiempo, un grupo internacional de científicos se propuso algo que parecía imposible en la época: Secuenciar por completo el genoma humano. Hoy, a sólo 20 años de que dio inicio de manera oficial el Proyecto Genoma Humano, ya está en marcha una acelerada competencia por un logro que hace 2 décadas hubiera sonado más que descabellado, incluso a los entusiastas que apoyaron el Proyecto en un inicio: secuenciar por completo un genoma humano, en tan solo unos minutos y a un costo no mayor a $1,000 USD.

Pues bien, ahora más que nunca, parece que esa meta se podrá alcanzar en tan solo un par de años. Aunque ya existen en el mercado diversos secuenciadores masivos de ADN, capaces de secuenciar pequeños fragmentos de ADN miles de veces con gran precisión, el nuevo producto de Pacific Biosciences, el PacBio, promete romper todos los records.

El PacBio es un nuevo secuenciador de tercera generación, capaz de secuenciar una sola molécula de ADN a velocidades impresionantes y a un muy bajo costo. Y no sólo eso, según los voceros del PacBio, será capaz de leer secuencias de ADN que tengan un largo de entre 1,000 y 1,200 bases, lo que es un avance significativo respecto a otras plataformas cuya capacidad máxima de lectura es de apenas unas 100 bases. Y lo que parece más impresionante aún, cada lectura del PacBio costará sólo $100 USD, 10 veces menos de lo que cuesta una corrida en las actuales plataformas de secuenciación. Por si no fuera poco, la velocidad de secuenciación supera todas las marcas. Según los voceros de la compañía, un experimento completo de secuenciación en el PacBio tardaría sólo 12 horas.

Eso sí, la primera versión del PacBio tiene un costo de $695,000 USD, y pesa 800 kg., sin embargo, Pacific Biosciences asegura que en los próximos años sacará a la venta versiones mucho más pequeñas y más poderosas. Por ahora, sólo se han vendido 10 PacBio a diversas instituciones y universidades de EUA y Canadá, y serán entregados este verano. Sin embargo, se espera que pronto se vendan más unidades en diversos países, en particular en Europa y Asia.

A pesar de que el elevado costo de esta nueva generación de secuenciadores no hará posible que el PacBio sea usado en sus inicios de forma extendida, no pasará mucho tiempo para que esta y otras tecnologías de secuenciación más rápidas y eficientes sean cada vez más comunes y accesibles. Adicionalmente, el bajo costo de la secuenciación promete que muy pronto podremos tener acceso a estudios y diagnósticos personalizados basados en nuestra propia secuencia de ADN.

Por ahora sólo queda esperar y ver las dificultades y los logros que los primeros compradores del PacBio tendrán al usar el aparato. Sin embargo, no pasarán muchos años para que se logre una meta que supera ampliamente a la que se tenía hace 20 años: una secuenciación personalizada, rápida y accesible.

Fuente: GenomeWeb.

2009
12.27

Bueno, a propósito de estos festejos de fin de año, navidad, etc. etc. les dejo este que me parece un EXCELENTE cuento, del gran maestro Isaac Asimov.

En lo personal es uno de mis grandes favoritos y espero que ustedes lo disfruten también.

Así que sin más preámbulo, ahí les va:

La Última Pregunta
Isaac Asimov

La última pregunta se formuló por primera vez, medio en broma, el 21 de mayo de
2061, en momentos en que la humanidad (también por primera vez) se bañó en
luz. La pregunta llegó como resultado de una apuesta por cinco dólares hecha
entre dos hombres que bebían cerveza, y sucedió de esta manera:

Alexander Adell y Bertram Lupov eran dos de los fieles asistentes de Multivac.
Dentro de las dimensiones de lo humano sabían qué era lo que pasaba detrás del
rostro frío, parpadeante e intermitentemente luminoso -kilómetros y kilómetros de
rostro- de la gigantesca computadora. Al menos tenían una vaga noción del plan
general de circuitos y retransmirores que desde hacía mucho tiempo habían
superado toda posibilidad de ser dominados por una sola persona.

Multivac se autoajustaba y autocorregía. Así tenía que ser, porque nada que fuera
humano podía ajustarla y corregirla con la rapidez suficiente o siquiera con la
eficacia suficiente. De manera que Adell y Lupov atendían al monstruoso gigante
sólo en forma ligera y superficial, pero lo hacían tan bien como podría hacerlo
cualquier otro hombre. La alimentaban con información, adaptaban las preguntas
a sus necesidades y traducían las respuestas que aparecían. Por cierto, ellos, y
todos los demás asistentes tenían pleno derecho a compartir la gloria de Multivac.
Durante décadas, Multivac ayudó a diseñar naves y a trazar las trayectorias que
permitieron al hombre llegar a la Luna, a Marte y a Venus, pero después de eso,
los pobres recursos de la Tierra ya no pudieron serles de utilidad a las naves. Se
necesitaba demasiada energía para los viajes largos y pese a que la Tierra
explotaba su carbón y uranio con creciente eficacia había una cantidad limitada de
ambos.

Pero lentamente, Multivac aprendió lo suficiente como para responder a las
preguntas más complejas en forma más profunda, y el 14 de mayo de 2061 lo que
hasta ese momento era teoría se convirtió en realidad.
La energía del Sol fue almacenada, modificada y utilizada directamente en todo el
planeta. Cesó en todas partes el hábito de quemar carbón y fisionar uranio y toda
la Tierra se conectó con una pequeña estación -de un kilómetro y medio de
diámetro- que circundaba el planeta a mitad de distancia de la Luna, para
funcionar con rayos invisibles de energía solar.

Siete días no habían alcanzado para empañar la gloria del acontecimiento, y Adell
y Lupov finalmente lograron escapar de la celebración pública, para refugiarse
donde nadie pensaría en buscarlos: en las desiertas cámaras subterráneas, donde
se veían partes del poderoso cuerpo enterrado de Multivac. Sin asistentes, ociosa,
clasificando datos con clicks satisfechos y perezosos, Multivac también se había
ganado sus vacaciones y los asistentes la respetaban y originalmente no tenían
intención de perturbarla.

Se habían llevado una botella, y su única preocupación en ese momento era
relajarse y disfrutar de la bebida.

- Es asombroso, cuando uno lo piensa -dijo Adell. En su rostro ancho se veían
huellas de cansancio, y removió lentamente la bebida con una varilla de vidrio,
observando el movimiento de los cubos de hielo en su interior. – Toda la energía
que podremos usar de ahora en adelante, gratis. Suficiente energía, si
quisiéramos emplearla, como para derretir a toda la Tierra y convertirla en una
enorme gota de hierro líquido impuro, y no echar de menos la energía empleada.
Toda la energía que podremos usar por siempre y siempre y siempre.

Lupov ladeó la cabeza. Tenía el hábito de hacerlo cuando quería oponerse a lo
que oía, y en ese momento quería oponerse; en parte porque había tenido que
llevar el hielo y los vasos.
- No para siempre -dijo.
- Ah, vamos, prácticamente para siempre. Hasta que el Sol se apague, Bert.
- Entonces no es para siempre.
- Muy bien, entonces. Durante miles de millones de años. Veinte mil millones, tal
vez. ¿Estás satisfecho?

Lupov se pasó los dedos por los escasos cabellos como para asegurarse de que
todavía le quedaban algunos y tomó un pequeño sorbo de su bebida.
- Veinte mil millones de años no es ‘para siempre’.
- Bien, pero superará nuestra época ¿verdad?
- También la superarán el carbón y el uranio.
- De acuerdo, pero ahora podemos conectar cada nave espacial individualmente
con la Estación Solar, y hacer que vaya y regrese de Plutón un millón de veces sin
que tengamos que preocuparnos por el combustible. No puedes hacer eso con
carbón y uranio. Pregúntale a Multivac, si no me crees.
- No necesito preguntarle a Multivac. Lo sé. – Entonces deja de quitarle méritos a
lo que Multivac ha hecho por nosotros -dijo Adell, malhumorado-. Se portó muy
bien.
- ¿Quién dice que no? Lo que yo sostengo es que el Sol no durará eternamente.
Eso es todo lo que digo. Estamos a salvo por veinte mil millones de años, pero ¿y
luego? -Lupov apuntó con un dedo tembloroso al otro. – Y no me digas que nos
conectaremos con otro Sol.

Durante un rato hubo silencio. Adell se llevaba la copa a los labios sólo de vez en
cuando, y los ojos de Lupov se cerraron lentamente. Descansaron.
De pronto Lupov abrió los ojos.

- Piensas que nos conectaremos con otro Sol cuando el nuestro muera, ¿verdad?
- No estoy pensando nada.
- Seguro que estás pensando. Eres malo en lógica, ése es tu problema. Eres
como ese tipo del cuento a quien lo soprendió un chaparrón, corrió a refugiarse en
un monte y se paró bajo un árbol. No se preocupaba porque pensaba que cuando
un árbol estuviera totalmente mojado, simplemente iría a guarecerse bajo otro.
- Entiendo -dijo Adell-, no grites. Cuando el Sol muera, las otras estrellas habrán
muerto también.
- Por supuesto -murmuró Lupov-. Todo comenzó con la explosión cósmica original,
fuera lo que fuese, y todo terminará cuando todas las estrellas se extingan.
Algunas se agotan antes que otras. Por Dios, los gigantes no durarán cien
millones de años. El Sol durará veinte mil millones de años y tal vez las enanas
durarán cien mil millones por mejores que sean. Pero en un trillón de años
estaremos a oscuras. La entropía tiene que incrementarse al máximo, eso es todo.
- Sé todo lo que hay que saber sobre la entropía -dijo Adell, tocado en su amor
propio.
- ¡Qué vas a saber!
- Sé tanto como tú.
- Entonces sabes que todo se extinguirá algún día.
- Muy bien. ¿Quién dice que no?
- Tú, grandísimo tonto. Dijiste que teníamos toda la energía que necesitábamos,
para siempre. Dijiste ‘para siempre’.
Esa vez le tocó a Adell oponerse.
- Tal vez podamos reconstruir las cosas algún día.
- Nunca.
- ¿Por qué no? Algún día.
- Nunca.
- Pregúntale a Multivac.
- Pregúntale tú a Multivac. Te desafío. Te apuesto cinco dólares a que no es
posible.

Adell estaba lo suficientemente borracho como para intentarlo y lo suficientemente
sobrio como para traducir los símbolos y operaciones necesarias para formular la
pregunta que, en palabras, podría haber correspondido a esto: ¿Podrá la
humanidad algún día, sin el gasto neto de energía, devolver al Sol toda su
juventud aún después que haya muerto de viejo?
O tal vez podría reducirse a una pregunta más simple, como ésta: ¿Cómo puede
disminuirse masivamente la cantidad neta de entropía del universo?
Multivac enmudeció. Los lentos resplandores oscuros cesaron, los clicks distantes
de los transmisores terminaron.

Entonces, mientras los asustados técnicos sentían que ya no podían contener más
el aliento, el teletipo adjunto a la computadora cobró vida repentinamente.
Aparecieron cinco palabras impresas: DATOS INSUFICIENTES PARA
RESPUESTA ESCLARECEDORA.

- No hay apuesta -murmuró Lupov. Salieron apresuradamente.
A la mañana siguiente, los dos, con dolor de cabeza y la boca pastosa, habían
olvidado el incidente.

Jerrodd, Jerrodine y Jerrodette I y II observaban la imagen estrellada en el
visiplato mientras completaban el pasaje por el hiperespacio en un lapso fuera de
las dimensiones del tiempo. Inmediatamente, el uniforme de polvo de estrellas dio
paso al predominio de un único disco de mármol, brillante, centrado.
- Es X-23 – dijo Jerrodd con confianza. Sus manos delgadas se entrelazaron con
fuerza detrás de su espalda y los nudillos se pusieron blancos.
Las pequeñas Jerrodettes, niñas ambas, habían experimentado el pasaje por el
hiperespacio por primera vez en su vida. Contuvieron sus risas y se persiguieron
locamente alrededor de la madre, gritando:
- Hemos llegado a X-23… hemos llegado a X-23… hemos llegado a X-23… hemos
llegado…
- Tranquilas, niñas -dijo rápidamente Jerrodine-. ¿Estás seguro, Jerrodd?
- ¿De qué hay que estar seguro? -preguntó Jerrodd, echando una mirada al tubo
de metal justo debajo del techo, que ocupaba toda la longitud de la habitación y
desaparecía a través de la pared en cada extremo. Tenía la misma longitud que la
nave.

Jerrodd sabía poquísimo sobre el grueso tubo de metal excepto que se llamaba
Microvac, que uno le hacía preguntas si lo deseaba; que aunque uno no se las
hiciera de todas maneras cumplía con su tarea de conducir la nave hacia un
destino prefijado, de abastecerla de energía desde alguna de las diversas
estaciones de Energía Subgaláctica y de computar las ecuaciones para los saltos
hiperespaciales.

Jerrodd y su familia no tenían otra cosa que hacer sino esperar y vivir en los
cómodos sectores residenciales de la nave.

Cierta vez alguien le había dicho a Jerrodd, que el ‘ac’ al final de ‘Microvac’ quería
decir ‘computadora análoga’ en inglés antiguo, pero estaba a punto de olvidar
incluso eso.

Los ojos de Jerrodine estaban húmedos cuando miró el visiplato.
- No puedo evitarlo. Me siento extraña al salir de la Tierra.
- ¿Por qué, caramba? -preguntó Jerrodd-. No teníamos nada allí. En X-23
tendremos todo. No estarás sola. No serás una pionera. Ya hay un millón de
personas en ese planeta. Por Dios, nuestros bisnietos tendrán que buscar nuevos
mundos porque llegará el día en que X-23 estará superpoblado. -Luego agregó,
despues de una pausa reflexiva: – Te aseguro que es una suerte que las
computadoras hayan desarrollado viajes interestelares, considerando el ritmo al
que aumenta la raza.
- Lo sé, lo sé -respondió Jerrodine con tristeza.
Jerrodette I dijo de inmediato:
- Nuestra Microvac es la mejor Microvac del mundo.
- Eso creo yo también -repuso Jerrodd, desordenándole el pelo.

Era realmente una sensación muy agradable tener una Microvac propia y Jerrodd
estaba contento de ser parte de su generación y no de otra. En la juventud de su
padre las únicas computadoras eran unas enormes máquinas que ocupaban un
espacio de ciento cincuenta kilómetros cuadrados. Sólo había una por planeta. Se
llamaban ACs Planetarias. Durante mil años habían crecido constantemente en
tamaño y luego, de pronto, llegó el refinamiento. En lugar de transistores hubo
válvulas moleculares, de manera que hasta la AC Planetaria más grande podía
colocarse en una nave espacial y ocupar sólo la mitad del espacio disponible.

Jerrodd se sentía eufórico siempre que pensaba que su propia Microvac personal
era muchísimo más compleja que la antigua y primitiva Multivac que por primera
vez había domado al Sol, y casi tan complicada como una AC Planetaria de la
Tierra (la más grande) que por primera vez resolvió el problema del viaje
hiperespacial e hizo posibles los viajes a las estrellas. – Tantas estrellas, tantos
planetas -suspiró Jerrodine, inmersa en sus propios pensamientos-. Supongo que
las familias seguirán emigrando siempre a nuevos planetas, tal como lo hacemos
nosotros ahora.
- No siempre -respondió Jerrodd, con una sonrisa-. Todo esto terminará algún día,
pero no antes de que pasen billones de años. Muchos billones. Hasta las estrellas
se extinguen, ¿sabes? Tendrá que aumentar la entropía.
- ¿Qué es la entropía, papá? -preguntó Jerrodette II con voz aguda.
- Entropía, querida, es sólo una palabra que significa la cantidad de desgaste del
universo. Todo se desgasta, como sabrás, por ejemplo tu pequeño robot walkietalkie,
¿recuerdas?
- ¿No puedes ponerle una nueva unidad de energía, como a mi robot?
- Las estrellas son unidades de energía, querida. Una vez que se extinguen, ya no
hay más unidades de energía.
Jerrodette I lanzó un chillido de inmediato.
- No las dejes, papá. No permitas que las estrellas se extingan.
- Mira lo que has hecho -susurró Jerrodine, exasperada. – ¿Cómo podía saber que
iba a asustarla? -respondió Jerrodd también en un susurro.
- Pregúntale a la Microvac -gimió Jerrodette I-. Pregúntale cómo volver a encender
las estrellas.
- Vamos -dijo Jerrodine-. Con eso se tranquilizarán. -(Jerrodette II ya se estaba
echando a llorar, también).
Jerrodd se encogió de hombros.
- Ya está bien, queridas. Le preguntaré a Microvac. No se preocupen, ella nos lo
dirá.
Le preguntó a la Microvac, y agregó rápidamente:
- Imprimir la respuesta.
Jerrodd retiró la delgada cinta de celufilm y dijo alegremente: – Miren, la Microvac
dice que se ocupará de todo cuando llegue el momento, y que no se preocupen.
Jerrodine dijo:
- Y ahora, niñas, es hora de acostarse. Pronto estaremos en nuestro nuevo hogar.
Jerrodd leyó las palabras en el celufilm nuevamente antes de destruirlo:
DATOS INSUFICIENTES PARA RESPUESTA ESCLARECEDORA.
Se encogió de hombros y miró el visiplato. El X-23 estaba cerca.

VJ-23X de Lameth miró las negras profundidades del mapa tridimensional en
pequeña escala de la Galaxia y dijo:
- ¿No será una ridiculez que nos preocupe tanto la cuestión?
MQ-17J de Nicron sacudió la cabeza.
- Creo que no. Sabes que la Galaxia estará llena en cinco años con el actual ritmo
de expansión.

Los dos parecían jóvenes de poco más de veinte años. Ambos eran altos y de
formas perfectas.

- Sin embargo, dijo VJ-23X- me resisto a presentar un informe pesimista al
Consejo Galáctico.
- Yo no pensaría en presentar ningún otro tipo de informe. Tenemos que
inquietarlos un poco. No hay otro remedio.
VJ-23X suspiró.
- El espacio es infinito. Hay cien billones de galaxias disponibles.
- Cien billones no es infinito, y cada vez se hace menos infinito. ¡Piénsalo! Hace
veinte mil años, la humanidad resolvió por primera vez el problema de utilizar
energía estelar, y algunos siglos después se hicieron posibles los viajes
interestelares. A la humanidad le llevó un millón de años llenar un pequeño mundo
y luego sólo quince mil años llenar el resto de la Galaxia. Ahora la población se
duplica cada diez años…
VJ-23X lo interrumpió.
- Eso debemos agradecérselo a la inmnortalidad.
- Muy bien. La inmortalidad existe y debemos considerarla. Admito que esta
inmortalidad tiene su lado complicado. La galáctica AC nos ha solucionado
muchos problemas, pero al resolver el problema de evitar la vejez y la muerte,
anuló todas las otras cuestiones.
- Sin embargo no creo que desees abandonar la vida.
- En absoluto -saltó MQ-17J, y luego se suavizó de inmediato-. No todavía. No soy
tan viejo. ¿Cuántos años tienes tú?
- Doscientos veintitrés. ¿Y tú?
- Yo todavía no tengo doscientos. Pero, volvamos a lo que decía. La población se
duplica cada diez años. Una vez que se llene esta galaxia, habremos llenado otra
en diez años. Diez años más y habremos llenado dos más. Otra década, cuatro
más. En cien años, habremos llenado mil galaxias; en mil años, un millón de
galaxias. En diez mil años, todo el universo conocido. Y entonces, ¿qué?
VJ-23X dijo:
- Como problema paralelo, está el del transporte. Me pregunto cuántas unidades
de energía solar se necesitarán para trasladar galaxias de individuos de una
galaxia a la siguiente.
- Muy buena observación. La humanidad ya consume dos unidades de energía
solar por año.
- La mayor parte de esta energía se desperdicia. Al fin y al cabo, nuestra propia
galaxia sola gasta mil unidades de energía solar por año, y nosotros solamente
usamos dos de ellas.
- De acuerdo, pero aún con una eficiencia de un cien por ciento, sólo podemos
postergar el final. Nuestras necesidades energéticas crecen en progresión
geométrica, y a un ritmo mayor que nuestra población. Nos quedaremos sin
energía todavía más rápido que sin galaxias. Muy buena observación. Muy, muy
buena observación.
- Simplemente tendremos que construir nuevas estrellas con gas interestelar.
- ¿O con calor disipado? -preguntó MQ-17J, con tono sarcástico.
- Puede haber alguna forma de revertir la entropía. Tenemos que preguntárselo a
la Galáctica AC.
VJ-23X no hablaba realmente en serio, pero MQ-17J sacó su contacto AC del
bolsillo y lo colocó sobre la mesa frente a él.
- No me faltan ganas -dijo-. Es algo que la raza humana tendrá que enfrentar
algún día.

Miró sombríamente su pequeño contacto AC. Era un objeto de apenas cinco
centímetros cúbicos, nada en sí mismo, pero estaba conectado a través del
hiperespacio con la gran Galáctica AC que servía a toda la humanidad y, a su vez
era parte integral suya.

MQ-17J hizo una pausa para preguntarse si algún día, en su vida inmortal, llegaría
a ver la Galáctica AC. Era un pequeño mundo propio, una telaraña de rayos de
energía que contenía la materia dentro de la cual las oleadas de los planos medios
ocupaban el lugar de las antiguas y pesadas válvulas moleculares. Sin embargo, a
pesar de esos funcionamientos subetéreos, se sabía que la Galáctica AC tenía mil
diez metros de ancho.

Repentinamente, MQ-17J preguntó a su contacto AC:
- ¿Es posible revertir la entropía?
VJ-23X, sobresaltado, dijo de inmediato:
- Ah, mira, realmente yo no quise decir que tenías que preguntar eso.
- ¿Por qué no?
- Los dos sabemos que la entropía no puede revertirse. No puedes volver a
convertir el humo y las cenizas en un árbol.
- ¿Hay árboles en tu mundo? -preguntó MQ-17J.
El sonido de la Galáctica AC los sobresaltó y les hizo guardar silencio. Se oyó su
voz fina y hermosa en el contacto AC en el escritorio. Dijo:
DATOS INSUFICIENTES PARA RESPUESTA ESCLARECEDORA.
VJ-23X dijo:
- ¡Ves!

Entonces los dos hombres volvieron a la pregunta del informe que tenían que
hacer para el Consejo Galáctico.

La mente de Zee Prime abarcó la nueva galaxia con un leve interés en los
incontables racimos de estrellas que la poblaban. Nunca había visto eso antes.
¿Alguna vez las vería todas? Tantas estrellas, cada una con su carga de
humanidad… una carga que era casi un peso muerto. Cada vez más, la verdadera
esencia del hombre había que encontrarla allá afuera, en el espacio.

¡En las mentes, no en los cuerpos! Los cuerpos inmortales permanecían en los
planetas, suspendidos sobre los eones. A veces despertaban a una actividad
material pero eso era cada vez más raro. Pocos individuos nuevos nacían para
unirse a la multitud increíblemente poderosa, pero, ¿qué importaba? Había poco
lugar en el universo para nuevos individuos.

Zee Prime despertó de su ensoñación al encontrarse con los sutiles manojos de
otra mente.
- Soy Zee Prime. ¿Y tú?
- Soy Dee Sub Wun. ¿Tu galaxia?
- Sólo la llamamos Galaxia. ¿Y tú?
- Llamamos de la misma manera a la nuestra. Todos los hombres llaman Galaxia
a su galaxia, y nada más. ¿Por qué será?
- Porque todas las galaxias son iguales.
- No todas. En una galaxia en particular debe de haberse originado la raza
humana. Eso la hace diferente.
Zee Prime dijo:
- ¿En cuál?
- No sabría decirte. La Universal AC debe estar enterada.
- ¿Se lo preguntamos? De pronto tengo curiosidad por saberlo.

Las percepciones de Zee Prime se ampliaron hasta que las galaxias mismas se
encogieron y se convirtieron en un polvo nuevo, más difuso, sobre un fondo
mucho más grande. Tantos cientos de billones de galaxias, cada una con sus
seres inmortales, todas llevando su carga de inteligencias, con mentes que
vagaban libremente por el espacio. Y sin embargo una de ellas era única entre
todas por ser la Galaxia original. Una de ellas tenía en su pasado vago y distante,
un período en que había sido la única galaxia poblada por el hombre.
Zee Prime se consumía de curiosidad por ver esa galaxia y gritó:
- ¡Universal AC! ¿En qué galaxia se originó el hombre?
La Universal AC oyó, porque en todos los mundos tenía listos sus receptores, y
cada receptor conducía por el hiperespacio a algún punto desconocido donde la
Universal AC se mantenía independiente.

Zee Prime sólo sabía de un hombre cuyos pensamientos habían penetrado a
distancia sensible de la Universal AC, y sólo informó sobre un globo brillante, de
sesenta centímetros de diámetro, difícil de ver.

- ¿Pero cómo puede ser eso toda la Universal AC? -había preguntado Zee Prime.
La mayor parte -fue la respuesta- está en el hiperespacio. No puedo imaginarme
en qué forma está allí.

Nadie podía imaginarlo, porque hacía mucho que había pasado el día- y eso Zee
Prime lo sabía- en que algún hombre tuvo parte en construir la Universal AC. Cada
Universal AC diseñaba y construía a su sucesora. Cada una, durante su existencia
de un millón de años o más, acumulaba la información necesaria como para
construir una sucesora mejor, más intrincada, más capaz en la cual dejar
sumergido y almacenado su propio acopio de información e individualidad.

La Universal AC interrumpió los pensamientos erráticos de Zee Prime, no con
palabras, sino con directivas. La mentalidad de Zee Prime fue dirigida hacia un
difuso mar de Galaxias donde una en particular se agrandaba hasta convertirse en
estrellas.

Llegó un pensamiento, infinitamente distante, pero infinitamente claro.
ÉSTA ES LA GALAXIA ORIGINAL DEL HOMBRE.

Pero era igual, al fin y al cabo, igual que cualquier otra, y Zee Prime resopló de
desilusión.

Dee Sub Wun, cuya mente había acompañado a Zee Prime, dijo de pronto:
- ¿Y una de estas estrellas es la estrella original del hombre?
La Universal AC respondió:
LA ESTRELLA ORIGINAL DEL HOMBRE SE HA HECHO NOVA. ES UNA
ENANA BLANCA.
- ¿Los hombres que la habitaban murieron? -preguntó Zee Prime, sobresaltado y
sin pensar.
La Universal AC respondió:
COMO SUCEDE EN ESTOS CASOS UN NUEVO MUNDO PARA SUS
CUERPOS FÍSICOS FUE CONSTRUIDO EN EL TIEMPO.
- Sí, por supuesto -dijo Zee Prime, pero aún así lo invadió una sensación de
pérdida. Su mente dejó de centrarse en la Galaxia original del hombre, y le
permitió volver y perderse en pequeños puntos nebulosos. No quería volver a
verla.
Dee Sub Wun dijo:
- ¿Qué sucede?
- Las estrellas están muriendo. La estrella original ha muerto.
- Todas deben morir. ¿Por qué no?
- Pero cuando toda la energía se haya agotado, nuestros cuerpos finalmente
morirán, y tú y yo con ellos.
- Llevará billones de años.
- No quiero que suceda, ni siquiera dentro de billones de años. ¡Universal AC!
¿Cómo puede evitarse que las estrellas mueran?
Dee Sub Wun dijo, divertido:
- Estás preguntando cómo podría revertirse la dirección de la entropía.
Y la Universal AC respondió:
TODAVÍA HAY DATOS INSUFICIENTES PARA UNA RESPUESTA
ESCLARECEDORA.

Los pensamientos de Zee Prime volaron a su propia galaxia. Dejó de pensar en
Dee Sub Wun, cuyo cuerpo podría estar esperando en una galaxia a un trillón de
años luz de distancia, o en la estrella siguiente a la de Zee Prime. No importaba.
Con aire desdichado, Zee Prime comenzó a recoger hidrógeno interestelar con el
cual construir una pequeña estrella propia. Si las estrellas debían morir alguna
vez, al menos podrían construirse algunas.

El Hombre, mentalmente, era uno solo, y estaba conformado por un trillón de
trillones de cuerpos sin edad, cada uno en su lugar, cada uno descansando,
tranquilo e incorruptible, cada uno cuidado por autómatas perfectos, igualmente
incorruptibles, mientras las mentes de todos los cuerpos se fusionaban libremente
entre sí, sin distinción.

El Hombre dijo:
- El universo está muriendo.
El Hombre miró a su alrededor a las galaxias cada vez más oscuras. Las estrellas
gigantes, muy gastadoras, se habían ido hace rato, habían vuelto a lo más oscuro
de la oscuridad del pasado distante. Casi todas las estrellas eran enanas blancas,
que finalmente se desvanecían.

Se habían creado nuevas estrellas con el polvo que había entre ellas, algunas por
procesos naturales, otras por el Hombre mismo, y también se estaban apagando.
Las enanas blancas aún podían chocar entre ellas, y de las poderosas fuerzas así
liberadas se construirían nuevas estrellas, pero una sola estrella por cada mil
estrellas enanas blancas destruidas, y también éstas llegarían a su fin.

El Hombre dijo:
- Cuidadosamente administrada y bajo la dirección de la Cósmica AC, la energía
que todavía queda en todo el universo, puede durar billones de años. Pero aún así
eventualmente todo llegará a su fin. Por mejor que se la administre, por más que
se la racione, la energía gastada desaparece y no puede ser repuesta. La entropía
aumenta continuamente.

El Hombre dijo:
- ¿Es posible no revertir la entropía? Preguntémosle a la Cósmica AC.
La AC los rodeó pero no en el espacio. Ni un solo fragmento de ella estaba en el
espacio. Estaba en el hiperespacio y hecha de algo que no era materia ni energía.
La pregunta sobre su tamaño y su naturaleza ya no tenía sentido comprensible
para el Hombre.
- Cósmica AC -dijo el Hombre- ¿cómo puede revertirse la entropía?
La Cósmica AC dijo:
LOS DATOS SON TODAVÍA INSUFICIENTES PARA UNA RESPUESTA
ESCLARECEDORA.
El Hombre ordenó: – Recoge datos adicionales.
La Cósmica AC dijo:
LO HARÉ. HACE CIENTOS DE BILLONES DE AÑOS QUE LO HAGO. MIS
PREDECESORES Y YO HEMOS ESCUCHADO MUCHAS VECES ESTA
PREGUNTA. TODOS LOS DATOS QUE TENGO SIGUEN SIENDO
INSUFICIENTES.
- ¿Llegará el momento -preguntó el Hombre- en que los datos sean suficientes o el
problema es insoluble en todas las circunstancias concebibles?
La Cósmica AC respondió:
NINGÚN PROBLEMA ES INSOLUBLE EN TODAS LAS CIRCUNSTANCIAS
CONCEBIBLES.
El Hombre preguntó:
- ¿Cuándo tendrás suficientes datos como para responder a la pregunta?
La Cósmica AC respondió:
LOS DATOS SON TODAVÍA INSUFICIENTES PARA UNA RESPUESTA
ESCLARECEDORA.
- ¿Seguirás trabajando en eso? -preguntó el Hombre.
La Cósmica AC respondió:
- SÍ. El Hombre dijo:
- Esperaremos.

Las estrellas y las galaxias murieron y se convirtieron en polvo, y el espacio se
volvió negro después de tres trillones de años de desgaste.
Uno por uno, el Hombre se fusionó con la AC, cada cuerpo físico perdió su
identidad mental en forma tal que no era una pérdida sino una ganancia.

La última mente del Hombre hizo una pausa antes de la fusión, contemplando un
espacio que sólo incluía la borra de la última estrella oscura y nada aparte de esa
materia increíblemente delgada, agitada al azar por los restos de un calor que se
gastaba, asintóticamente, hasta llegar al cero absoluto.
El Hombre dijo:
- AC, ¿es éste el final? ¿Este caos no puede ser revertido al universo una vez
más? ¿Esto no puede hacerse?
AC respondió:
LOS DATOS SON TODAVÍA INSUFICIENTES PARA UNA RESPUESTA
ESCLARECEDORA.

La última mente del Hombre se fusionó y sólo AC existió en el hiperespacio.
La materia y la energía se agotaron y con ellas el espacio y el tiempo. Hasta AC
existía solamente para la última pregunta que nunca había sido respondida desde
la época en que dos técnicos en computación medio alcoholizados, tres trillones
de años antes, formularon la pregunta en la computadora que era para AC mucho
menos de lo que para un hombre el Hombre.

Todas las otras preguntas habían sido contestadas, y hasta que esa última
pregunta fuera respondida también, AC no podría liberar su conciencia.
Todos los datos recogidos habían llegado al fin. No quedaba nada para recoger.
Pero toda la información reunida todavía tenía que ser completamente
correlacionada y unida en todas sus posibles relaciones.

Se dedicó un intervalo sin tiempo a hacer esto.

Y sucedió que AC aprendió cómo revertir la dirección de la entropía.
Pero no había ningún Hombre a quien AC pudiera dar una respuesta a la última
pregunta. No había materia. La respuesta -por demostración- se ocuparía de eso
también.

Durante otro intervalo sin tiempo, AC pensó en la mejor forma de hacerlo.
Cuidadosamente, AC organizó el programa.

La conciencia de AC abarcó todo lo que alguna vez había sido un universo y
pensó en lo que en ese momento era el caos.

Paso a paso, había que hacerlo.

Y AC dijo:
¡HÁGASE LA LUZ!
Y la luz se hizo…

2009
11.24
Aunque a primera vista la luna parece desolada, los científicos han encontrado agua en nuestro satélite

Aunque a primera vista la luna parece desolada, los científicos han encontrado agua en nuestro satélite

La vieja idea de que la luna es un lugar seco y desolado, completamente desprovista de agua ha quedado en el pasado.

Recientemente la nave LCROSS de la NASA encontró agua dentro de un crater en la luna. El hallazgo es impactante, y se suma al hecho de que ya se habían identificado moléculas de agua en la superficie lunar.

La nave LCROSS pudo captar moléculas que corresponden a vapor de agua, por lo que existe la posibilidad de que en algún sitio dentro del crater, se encuentre agua congelada.

Actualmente los científicos de la NASA se encuentran trabajando arduamente para analizar todos los datos enviados por LCROSS, sin embargo y como resultado de los primeros estudios, han confirmado que es agua lo que la nave pudo captar y ya descartaron cualquier la posiblidad de una contaminación o un mal funcionamiento de la nave.

Así que estas noticias comienzan a cambiar nuestra perspectiva de la luna y abren la posibilidad a nuevos y emocionantes descubrimientos futuros.

Si pudieron encontrar agua en la luna, cosa que se creía imposible, ¿qué no encontraremos más allá?

Fuente: NASA

2009
11.04

Un grupo de 68 científicos publicarán un artículo mañana 5 de noviembre en la revista journal of heredity en el que propondrán la creación de un “zoológico genómico”. Dicho proyecto tiene como objetivo secuenciar el ADN de 10,000 especies distintas de vertebrados, lo que representa aproximadamente una secuencia por cada género de vertebrados que existe en el mundo.

El proyecto, conocido como Genome 10k project, pretende recolectar muestras de los distintos animales de zoológicos, museos, colecciones en universidades entre otras fuentes alrededor del mundo.

Los promotores originales del proyecto son: el Dr. David Haussler de la universidad de California, capus Santa Cruz (UCSC), el Dr. Stephen J. O’Brien, director del laboratorio de Diversidad Genómica del Cancer National Institute de EUA y el Dr. Oliver A. Ryder, investigador del instituto para la investigación de la conservación del zoológico de San Diego.

Aunque la idea hubiera sonado completamente disparatada hace sólo 10 años, ahora es posible pensar en proyectos de este tipo gracias a la enorme caída en los costos de secuenciación y a las novedosas tecnologías que permiten secuenciar genomas enteros en muy poco tiempo. Aunque se necesitan todavía algunos avances para hacer que el proyecto sea totalmente costeable, al ritmo que avanzan la tecnología de la secuenciación esto será posible en unos cuantos años.

Según el Dr. O’Brien, el Genome 10k project nos permitirá observar la evolución en acción a un nivel que nunca habíamos visto. Además, el proyecto proveerá de valiosa información a naturalistas, ecólogos, evolucionistas y biólogos en general, y ni qué decir de los bioinformáticos que seguramente tendrán un trabajo considerable para recolectar y organizar la información de 10,000 genomas.

Para más información, visiten la página del proyecto aquí (en inglés).

Fuente: UCSC news.

Nota importante: La imagen mostrada pertenece al autor del artículo original en UCSC news.

2009
11.02

A propósito de estas fechas en las que en México se celebra la tradricional fiesta del Día de Muertos, les traigo una canción del Rockdrigo que habla precisamente de la muerte.

Aunque no es la única canción en la que Rockdrigo González trata el tema de la muerte, sí es la única dedicada completamente a ella. En lo personal es una canción que me gusta mucho, tanto por la letra como por la música. Espero que ustedes la disfruten igual.

Rockdrigo González – Dicen que la Muerte

A continuación la letra de esta peculiar canción.

“Dicen que la muerte”. Rockdrigo González

Dicen que la muerte anda tras mis huesos,
si es así la espero
pa’ darle sus besos.
Y si no me alcanza la muy condenada
me paro un ratito
pa’ verla enojada.

Cuentan que la muerte va muy atareada,
llevándose viejos, también muchachada.
Que asusta a la gente
que asusta de veras,
pues viene y te lleva
aunque no lo quieras.

La gente le teme tal vez más que al diablo,
siente un gran castillo
cuando pobre está.
Y hasta cuentan dichos de sobrevivencia
de espíritus locos
que retan la ciencia.

Cuentan que la muerte va muy atareada,
llevándose viejos, también muchachada.
Que asusta a la gente
que asusta de veras,
pues viene y te lleva
aunque no lo quieras.

Mas hay quien no teme ni siquiera un poco,
ya sea por estar cuerdo
o por estar loco.
Y si tú te acercas a los cementerios
verás mucha gente
haciendo misterios.

Cuentan que la muerte va muy atareada,
llevándose viejos, también muchachada.
Que asusta a la gente
que asusta de veras,
pues viene y te lleva…
aunque no lo quieras.

Ya ustedes dirán si el buen Rockdrigo no tenía razón con eso de que asusta de veras, pues viene y te lleva aunque no lo quieras.
Así que antes de que me lleve, ahí les dejo la canción, para el deleite de vivos y muertos, en sus casas o en el panteón.

Nota importante: Los derechos de autor de las canciones aquí presentadas (tanto la letra como el audio) no son propiedad de este blog. Dicho material es publicado sólo con fines de difusión.

2009
10.29

El día que internet comenzó

Un día como hoy, pero de hace 40 años, se mandó el primer mensaje de una computadora a otra a través de ARPANET, la primera red que dio origen a Internet.

Interface Message Processor

Interface Message Processor. Estos aparatos del tamaño de refrigeradores eran el corazón de ARPANET, el precursor de Internet

Charley Kline, un estudiante de la universidad de Califronia en los Ángeles, escribió las letras ‘l’ y ‘o’, inicio de la palabra inglesa login, antes de que la red fallara. La primera prueba intentaba enviar un mensaje corto desde la Universidad de California al Stanford Research Institute, a 500 km. de distancia.

En ese entonces ARPANET no era más que un experimento basado en diversas teorías acerca de la conectividad de las computadoras. Es probable que en ese entonces, Kline no se imaginara que ese primer fallo marcaría el inicio de lo que hoy es la red de comunicaciones más grande que el hombre ha conocido.

En un inicio ARPANET sólo estaba diseñada para compartir datos y recursos entre centros de investigación que se encontraban lejos físicamente. Ahora es una red que conecta a millones de personas.

La historia de cómo un proyecto un tanto alocado, que se realizó básicamente a la originalidad de varios estudiantes y visionarios es realmente impresionante. Cuesta trabajo pensar que hace sólo 40 años era toda una hazaña enviar un par de palabras de una computadora a otra.

De seguir así la tendencia, quién sabe qué nos deparará el futuro y en qué se habrá convertido la Internet dentro de 40 años, claro, si el cambio climático no nos acaba primero.

Un día como hoy, pero de hace 40 años, se mandó el primer mensaje de una computadora a otra a través de ARPANET, la primera red que dio origen a Internet.
2009
10.29

Pues sí, el tiempo ha pasado y una nueva versión de ubuntu está con nosotros (si ya no puede esperar y prefiere leer este post mientras se está descargando Ubuntu, haga click aquí).

Como ya es costumbre con esta popular distribución de GNU/Linux, esta nueva versión promete ser más estable, más amigable con el usuario y tener diversas novedades para disfrutar. Entre las cosas nuevas que podremos encontrar en el “Karmic Koala” están:

  • Una nueva interfaz para el encendido y el apagado, además de un gestor de sesiones renovado. Ahora además de todas las ventajas que ya conocemos de Linux, Ubuntu se hace cada vez más atractivo visualmente
  • Se han hecho una gran cantidad de pequeñas mejoras y retoques a los íconos y la apariencia de Ubuntu.
  • Ubuntu One. Ubuntu por fin se une a la nube. Ahora con Ubuntu One puedes sincronizar datos, archivos y contactos con los servidores de Ubuntu. Cada usuario tiene 2 Gb de almacenamiento gratuitos, pero puede adquirir más si está dispuesto a pagarlo.
  • El centro de Software de Ubuntu. Antes era fácil instalar programas en Ubuntu, ahora es mucho más. Con el centro de Software de Ubuntu tendrá acceso a miles de aplicaciones libres y gratuitas con solo un click.
  • Empathy es ahora el cliente de mensajería por defecto de Ubuntu, sustituyendo a pidgin. Empathy le permitirá mantenerse en contacto con todas las redes de mensajería que se pueda imaginar: MSN, jabber, Google talk, ICQ, sólo por mencionar algunas.
  • GRUB 2 es ahora el nuevo sistema de arranque por defecto. Con muchas más opciones de personalización, GRUB 2 le permitirá al usuario usar sus propios fondos de pantalla al inicio, sólo por mencionar algunas posibilidades.
  • EXT4 se vuelve el sistema de archivos por defecto. EXT4 ofrece considerables ventajas en rendimiento comparado con EXT3. Aunque los usuarios que estén usando EXT3 o deseen seguir usándolo podrán hacerlo.
  • La versión de Ubuntu para Netbooks ha sido mejorada. Si tiene una Netbook, no dude en probar el Ubuntu Netbook Remix. Sin duda quedará sorprendido con las grandes cosas que su pequeña Netbook puede hacer si tiene el sistema operativo adecuado.

Además de los puntos ya mencionados, existen muchas otras mejoras, pero le recomiendo que pruebe esta nueva versión de ubuntu para descubrirlas. Para ver un pequeño tour de lo que Ubuntu 9.10 le ofrece haga click aquí.

Así que ahora que ya conoce las ventajas del Karmic Koala, no espere más y vaya a la página de descargas de Ubuntu.